“La narración oral como herramienta de comunicación”, Andrea Aguirre

“La Narración Oral propone vincularnos a partir de la escucha, la empatía, tomando siempre la propuesta del otro como motor, esto produce un esquema de comunicación que se retroalimenta.  Además, da la posibilidad de sacarle brillo a los recursos propios como lo son la mirada, la voz, el cuerpo, la emoción y ponerlos al servicio de una comunicación más sensible y eficaz. Aumenta la capacidad creativa y fomenta la imaginación derribando prejuicios y negaciones.

Solo se puede Narrar aquello que nos apasiona. ¿Nos apasiona ser docentes, les apasiona ser bibliotecarios? Porque, podemos impregnar esa pasión en nuestros compañeros y en los interlocutores, en su caso, los usuarios.

Me encantaría que vieran que la narración oral, lejos de “contar un cuentito” es otra manera de comunicación. En primer lugar, porque requiere un nuevo convencimiento de la propia palabra. Que podamos vincularnos con las mejores palabras, con los mejores silencios, que todo nuestro cuerpo destile lo que queremos decir.  Y, en segundo lugar, en estos tiempos de virtualidad, propone retomar el contacto de persona a persona. “

¿Quién es Andrea Aguirre?
Andrea Aguirre es Profesora para la Enseñanza Primaria, (Instituto Antonio Sobral, Ciudad de Córdoba). Se desempeñó en Escuelas públicas y privadas de la Provincia de Bs. As.
Narrarora Oral de Cuentos formada en la Escuela de Narración del Museo Argentino del Títere de Maryta Berenguer. CABA.
Actualmente es titular del Taller de Narración Oral en el 4to año de la carrera de Profesorado de Lengua y Literatura del Instituto 57 de la Ciudad de Chascomús
Directora de la compañía y espacio de formación “Cuentos en fuga” (2013- actualidad)
Creó, dirige y protagoniza el espectáculo “Esta manía de contar” junto al músico Francisco Nápoli.

La Narración Oral es otra manera de comunicación y de juego. Es un pacto de ficción que se entabla entre el Narrador y los interlocutores. Quien cuenta, invita a construir un universo donde es posible poner la voz y el cuerpo tanto a las mascotas como a los animales salvajes, a las hadas, a los ogros, a príncipes, princesas y villanos incluso a fenómenos naturales.
Allí se descansa de los temores para recargar de energía la intención de mejorar el mundo real. Cuando el Narrador cuenta, apenas pincela personajes y paisajes, habilitando a quien escucha a dar rienda suelta a su imaginación y a su propia elocuencia para completar y enriquecer esas caras, esos gestos, esos bosques, desiertos, pueblos, mares y patios donde suceden las historias. Cuando un cuento comienza a sonar, la magia se expande, envuelve a niños y adultos. Al igual que el aroma del chocolate caliente, embruja por un rato.

“Con los primeros signos gráficos dejados en cavernas, con las primeras palabras pronunciadas por la noche y junto al fuego, el hombre seguramente procuraba transmitir su devenir: sus miedos, hallazgos y anhelos más hondos. De esa manera comenzaba un código de comunicación que sería su esencia y que lo constituiría en ser hablante, dando inicio a la transmisión de lo conocido y a la de lo imaginado: la narración. El pensamiento narrativo fue, entonces, el primer modo de conciencia del hombre, que le dio sentido a sus experiencias, continuidad, una “secuencia” a los eventos vividos, a los acontecimientos inesperados, a los hechos particulares para los cuales no tenía una explicación”. (Escenarios de la Narración Oral. Transmisión y prácticas. Ana Padovani)

La narración oral es una herramienta valiosa para establecer vínculos. En primer lugar, el vínculo del bibliotecario consigo mismo y los saberes adquiridos, construidos para desempeñar su rol. En segundo lugar, con sus usuarios y compañeros de trabajo.
Establecer vínculos exige el convencimiento de la propia palabra, por lo tanto, el disfrute y el compromiso de registro del otro. La aceptación de la propuesta del interlocutor tomándola siempre como motor. Esto plantea una oportunidad de un esquema de comunicación que se retroalimenta. Este vínculo que inicia con la mirada, se profundiza con la empatía que produce la actitud de escucha que debe tener el narrador. Cada vez que narramos decidimos qué contar y qué callar, decidimos qué imágenes sensoriales tendrán más pregnancia, pero no podemos decidir qué escuchar y qué no porque todo lo que despiertan los relatos pasan a formar parte de la historia.

Algunos consejos para trabajar la narración en la biblioteca
Crear a través de la palabra un ámbito que predisponga y facilite la construcción de conocimientos.
​Aumentar la capacidad creativa y fomentar la imaginación derribando prejuicios y negaciones.
Establecer vínculo a partir de la mirada y el lenguaje corporal.
Establecer el juego como base de la narración oral.
Poner en valor los recursos propios voz, cuerpo, emociones a la hora de crear e interpretar la versión de un texto.
Crear a partir de la escucha propia y del otro
Dirigir la atención al tiempo presente de la escena. Aquí-Ahora
Desarrollar un criterio de selección de textos fundado en valoraciones estéticas y cánones académicos.

¿Para qué narrar? La narración es un hecho artístico vivo y es una herramienta de comunicación.
¿Cómo narrar? Utilizando diversas herramientas expresivas y de comunicación, creando y sosteniendo el vínculo.
¿Qué narrar? Diversos géneros y variedades textuales, definiendo criterios de selección y construyendo versiones.
Vicios, prejuicios y bloqueos​. Hay una gran diferencia entre el interlocutor ideal y el real. Por otro lado, un gran vicio es el de evaluar en lugar de comunicar, excesivo uso de objetos, ornamentos y actividades, sobreactuación.

Impacto
En los espacios de formación en los que me he desempeñado como tallerista han asistido personas de las más variadas profesiones: bioquímicos, artesanos, amas de casa, arquitectos, cantantes, actores, plomeros, comerciantes, empresarios, albañiles, jubilados, pero por sobre todo personas vinculadas a la docencia: bibliotecarios, directores, maestros y profesores. En todos los casos la búsqueda dentro de la narración oral se orienta a expresar el afecto “regalando un cuento” pero en especial en los docentes y bibliotecarios, el objetivo está puesto en crear a través de la palabra un ámbito de calidez, afecto, confianza, distensión que predisponga y facilite la construcción de conocimientos, lo que demuestra que la práctica de la narración oral en aulas o bibliotecas dista mucho de ser un simple recreo de las actividades habituales, sino que aporta una nueva mirada sobre el vínculo afectivo necesario entre los sujetos involucrados en el proceso de enseñanza aprendizaje. Además, promueve el entrenamiento de la imaginación y la creatividad por tanto la capacidad de pensar en abstracto, lo que constituye una herramienta fundamental para el desarrollo de las personas y las comunidades.

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